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Contenido: Las fórmulas rutinarias
Las unidades léxicas
"Las unidades léxicas constituyen los elementos mínimos para la comunicación interpersonal, puesto que los hablantes de cualquier lengua, cuando procesamos la información obtenida por cualquier vía, categorizamos y organizamos los signos lingüísticos en diferentes unidades o segmentos léxicos (palabras simples y compuestas, colocaciones, etc.) y así los almacenamos en nuestro lexicón mental" (Gómez Molina, 2004).
En su artículo, Gómez Molina distingue los siguientes tipos de unidades léxicas:
- Palabras
- Fórmulas rutinarias
- Colocaciones (léxicas y gramaticales)
- Compuestos sintagmáticos
- Locuciones idiomáticas
En este blog nos centraremos en las fórmulas rutinarias.
Las fórmulas rutinarias
Las fórmulas rutinarias son expresiones lingüísticas fijas que los hablantes utilizan de forma convencional en situaciones comunicativas recurrentes. Como señala Gómez Molina (2004), se trata de fórmulas sociales fijadas por el contexto, que los aprendices pueden reconocer como actos de habla similares en sus respectivas lenguas maternas, es decir, expresiones a las que pueden acceder de manera intuitiva.
Sin embargo, para un francófono de B2 esta intuición puede ser una trampa. Théo lo descubre desde el primer día: en el aeropuerto, el empleado le dice "¡De nada, hombre!" y no sabe cómo interpretarlo. En el bar, espera que el camarero se acerque como haría en Francia, pero aquí hay que decir "¡Oiga!" o "¡Perdone!" bien alto. En el mercado, dice "no importa" como traduciría "ça ne fait rien", y la señora lo mira extrañada. La forma puede ser correcta, pero el uso no es natural. Eso es lo que trabajan las fórmulas rutinarias.
Clasificación de las fórmulas rutinarias
Siguiendo a Corpas (1997), las fórmulas rutinarias se dividen en dos grandes grupos:
Fórmulas discursivas
Se encargan de iniciar, mantener y cerrar la comunicación. En las escenas de Théo las encontramos constantemente:
- De apertura y cierre: "¡Buenos días! ¿En qué le puedo ayudar?" (aeropuerto), "¡Hola! ¿Tú eres Théo? ¡Pasa, pasa!" (el piso)
- De transición: "A ver… es que mañana tengo clase a las nueve…" (la fiesta), "Bueno… ¡vale!" (aceptación de invitación)
- De supresión: "Venga, que no es para tanto…" (el piso), "¡Marchando!" (el bar)
Fórmulas psicosociales
Expresan los sentimientos y actitudes del hablante y regulan las relaciones entre los interlocutores:
- Expresivas:
- De agradecimiento: "Muchísimas gracias", "De verdad, muchas gracias. No sé qué haría sin vosotros" (el médico)
- De disculpa y respuesta: "Ay, perdona, perdona… me he confundido" / "¡No te preocupes, guapo! Estas cosas pasan" (el mercado)
- De sorpresa y reacción: "¡No me digas!", "¡Qué va!" (la fiesta)
- De alivio: "¡Menos mal! Solo es un resfriado" (el médico)
- De felicitación: "¡Javi, está buenísima! ¡Enhorabuena!" (el piso)
- Comitivas:
- Ofrecimientos: "Venga, te preparo una sopa" (el médico)
- Invitaciones: "¡Venga, Théo, anímate! ¿Te apetece salir un rato?" (la fiesta)
¿Cómo se trabajan en el blog?
Siguiendo las propuestas de Gómez Molina (2004), todas las actividades parten de las situaciones reales que vive Théo, lo que garantiza que las fórmulas aparezcan siempre en contexto y con un propósito comunicativo auténtico. Para trabajarlas se proponen:
- Transferencias contrastivas español-francés, para identificar diferencias pragmáticas ("no importa" vs. "ça ne fait rien", "hombre" como marcador afectivo, "¡Qué va!" como negación enfática)
- Completar los diálogos de Théo con las fórmulas adecuadas
- Relacionar cada fórmula con su situación comunicativa
- Agrupar las expresiones por función: saludar, agradecer, disculparse, reaccionar, invitar...

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